Crear una mesa elegante no depende únicamente del menaje o de los textiles: los elementos vegetales pueden transformar por completo la presencia del espacio. Las macetas con plantas aromáticas se han convertido en una solución sencilla y decorativa para aportar frescura, color y un aroma natural en cualquier ambiente. Colocadas en el centro de una mesa de comedor como las disponibles en Maisons du Monde permiten equilibrar estética y funcionalidad sin sobrecargar la escena.
Por qué elegir macetas aromáticas como centro de mesa
Las plantas aromáticas ofrecen una presencia que va más allá de lo visual. Sus hojas aportan textura, movimiento y un perfume suave que acompaña de manera discreta el ambiente. En una
mesa de comedor, funcionan como un punto focal natural, capaz de crear una atmósfera acogedora sin romper la armonía del espacio.
Un conjunto de pequeñas macetas alineadas, o una composición más generosa en un recipiente único, permite adaptar la idea a distintos estilos decorativos. En colecciones recientes de Maisons du Monde, se observa una tendencia hacia mesas de líneas limpias y acabados naturales; sobre ellas, el verde de las plantas aromáticas introduce un contraste que aporta vida sin desentonar.
Las especies más utilizadas albahaca, romero, tomillo o menta desprenden aromas suaves que acompañan los momentos compartidos alrededor de la mesa. Además, mantienen una estética fresca durante todo el año si reciben luz adecuada y un riego moderado.
Cómo integrar las macetas aromáticas en la decoración de tu mesa
La clave está en mantener una composición equilibrada y proporcional al tamaño de la mesa. En superficies amplias, como las mesas de madera o cerámica que propone Maisons du Monde, se puede optar por un trío de macetas dispuestas en línea o por un centro alargado que acompañe la geometría del mueble. Para mesas más compactas, una única maceta con una planta aromática bien desarrollada puede ser suficiente para generar presencia sin ocupar demasiado espacio.
El color del recipiente influye directamente en el resultado visual. Tonos neutros como beige, blanco o gris ayudan a mantener un estilo sobrio, mientras que acabados texturados añaden carácter. Cuando el resto de la decoración es minimalista, las plantas aromáticas aportan un toque orgánico que rompe la rigidez sin perder equilibrio.
Otra ventaja es su versatilidad: las macetas pueden trasladarse fácilmente para dejar espacio durante una comida más formal o para renovar la estética según la temporada. Basta con cambiar la especie aromática, sustituir el recipiente o combinar diferentes alturas para obtener un efecto completamente nuevo sin grandes intervenciones.
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